Eduardo García

Fue un destacado arquero desde sus inicios. De tal suerte que las selecciones juveniles de la República Oriental del Uruguay lo tenían en su pórtico en los años 60, incluso atajó en un Sudamericano Juvenil y en los grandes del fútbol charrúa como Nacional y Peñarol. Había nacido en Colonia, el primer lugar donde los europeos se asentaron de todo el territorio uruguayo, el 8 de marzo de 1945. En enero de 1967, llegó a Guayaquil como arquero del club Cerro para un amistoso contra los eléctricos. Y fue tan buena su actuación que un año después las gestiones de los dirigentes lo terminaron por traer para una larga defensa del pórtico azul.

 

En 1970, fue cedido al Nacional de su país y regresó para nunca más irse, en 1972. Dos años después es arquero y técnico del plantel. En 1976 se nacionaliza ecuatoriano y pasa a ser el guardameta de la Tricolor. Más, el año de su retorno, coincide con un nuevo título para Emelec, convirtiéndose en un candado de alta seguridad, porque siempre fue lo que transmitió, una soberbia seguridad bajo los tres palos.

 

En 1979, vuelve a ser arquero y técnico. El 10 de junio de ese año ataja por última vez y lo hace en Quito frente a Liga. Deja definitivamente el arco para ser el técnico que lleve a Emelec a ser campeón nuevamente. Posteriormente cumple, para el Club, funciones directrices en algunos directorios. Su bondad siempre estuvo presente y su solidaridad también hasta que el Ñato partió en el 2016 en forma sorpresiva.

Copyright © 2015 Museo Club Sport Emelec

Todos los Derechos Reservados

Diseñado por ELGS DESIGNS